Si la cordura es la derecha del cerebro,
Y la locura su contraria, mi condición mental
Se encuentra atada en las vías, esperando al tren de las 12:00 horas,
Ansiosa, expectante y entregada a las, frías y chispeantes,
Ruedas de la liberación; sólo manteniendo el equilibrio
Podré saltar al abismo, en blanco y negro, y volar al firmamento,
Que se pronuncian alrededor de mis entrañas.
Un lobo con piel de cordero, ¿o viceversa?
Balando en suspiros, aullando a la luna llena,
Un niño con vicios de adulto, un adulto con ilusiones de niño,
Jugando a ser maduro, bebiendo leche en cantinas,
El tren de las doce ha partido, digiriendo una piel de lobo
Cubriendo a un infante alucinando, en la estación quedaron
Un cordero alimentando a un anciano apesadumbrado.
3 comentarios:
Sinceramente Don, pienso que la cordura y la demencia están diferenciadas la una de la otra por una delgada línea que cada vez es más compleja descifrar y puede romperse fácilmente. Lo subjetivo se ha ido volviendo objetivo y lo sano tan insano que asusta. Buen post como de costumbre. Saludos.
“Buenas Noches, Buena Suerte”
Un "sube y baja"; un equilibrio y a veces desequilibrio entre cosas contrarias.
Saludos!!!
the rapture es una masa!!
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